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Ya tienes placas

Ampliar una instalación solar

Tienes placas y te has quedado corto: más consumo, aerotermia, coche eléctrico o menos producción de la que te prometieron. Casi siempre se puede ampliar, pero no de cualquier manera. Esto es lo que hay que mirar antes de tocar nada.

Por qué se queda corta una instalación

Antes de añadir placas conviene saber qué falta de verdad, porque no se arregla igual en los tres casos:

1. Se dimensionó pequeña desde el principio. Se puso menos potencia de la que pedía tu consumo. Se ve en la factura: si sigues pagando una luz alta en los meses de sol, la instalación no cubre lo que gastas.

2. Ha cambiado cómo gastas la luz. Has puesto aerotermia, aire acondicionado o cargas el coche en casa. El consumo sube y la instalación que estaba bien calculada se queda atrás.

3. Produces bien de día, pero no usas lo que produces. Aquí no faltan placas: falta batería. Si tu gráfica enseña excedentes todos los mediodías y compras luz por la noche, ampliar paneles no arregla nada.

Por eso el primer paso no es presupuestar: es leer tu instalación y tu consumo real. Un presupuesto de ampliación que no te pregunta qué inversor tienes es un presupuesto a ciegas.

Lo que miramos antes de proponerte nada

El inversor. Es la pieza que decide casi todo. Cada inversor admite un máximo de potencia en placas y un máximo de batería; si ya está al límite, no entra nada más por ahí. Con la marca y el modelo de la pegatina lo sabemos.

Las placas que ya tienes. Marca, modelo, potencia y año. No es lo mismo añadir módulos de 595 W junto a paneles de hace ocho años que ampliar sobre algo de dos años.

El hueco que queda en la cubierta. Cada panel mide 2,28 × 1,13 m y necesita separación entre filas y sitio lejos de chimeneas y sombras. Una foto aérea o dos fotos desde el tejado bastan para saber si caben.

El cuadro y el cableado. Si la ampliación sube mucho la potencia, hay que revisar protecciones y sección de cable. No es lo más caro, pero es lo que no se puede saltar.

La documentación. Qué potencia figura en tu certificado de instalación. Es lo que determina después cuánto hay que tramitar.

Las tres formas de ampliar

Añadir placas a un inversor que aún tiene margen

Es la opción más barata cuando se puede. El inversor admite más potencia en placa de la que tiene conectada y le quedan entradas libres: se añade un grupo nuevo de paneles con su propio cableado hasta el inversor. Las placas viejas siguen trabajando como hasta ahora.

Poner un segundo inversor cuando el primero ya está al límite

Si el inversor está lleno, la ampliación va con un inversor nuevo, en paralelo al que ya tienes. Se conserva lo instalado, se suma lo nuevo y la potencia total se reparte entre los dos. Es más obra que el caso anterior, y también lo ves por escrito antes de decidir.

Añadir batería a una instalación que ya funciona

Si tu inversor es híbrido, la batería se conecta directamente a él y no hay que tocar las placas. Si no lo es, se añade un inversor de batería que trabaja en corriente alterna junto al que ya tienes. En los dos casos, lo que cambia es cuánta energía de la que produces aprovechas por la noche.

Las tres se pueden combinar, y el orden importa: primero se resuelve lo que falta (potencia o batería) y después se dimensiona la documentación. Al revés se paga dos veces.

Ampliar no es solo atornillar más paneles. Si la potencia instalada cambia, la documentación de tu instalación cambia con ella:

Certificado y memoria técnica. Se actualiza el certificado de instalación eléctrica (CIE) con la potencia nueva. Lo firma un instalador autorizado: nosotros lo estamos (nº 207302).

Registro del autoconsumo. Si cambia la potencia o se añade almacenamiento, hay que actualizar el registro y, según el caso, comunicarlo a tu distribuidora.

Ayudas que ya cobraste. Algunas convocatorias obligan a mantener la instalación sin cambios durante un tiempo. Antes de tocar nada revisamos las condiciones de la tuya: si hay un plazo vivo, te lo decimos y esperamos.

Garantías. La garantía de lo que ya tienes no se pierde por ampliar, siempre que la ampliación la haga un instalador autorizado con material compatible. Todo esto queda en el presupuesto, no de palabra.

Cómo lo hacemos

1. Tres datos y dos fotos. La pegatina del inversor, la de un panel y tu última factura. Con eso ya se puede decir bastante, y no tienes que buscar papeles del día de la instalación.

2. Medimos lo que tienes. Leemos la ficha del inversor y, si tienes app o monitorización, miramos la producción real de los últimos meses. Así sabemos si el problema es de potencia, de hábitos o de sombras.

3. Propuesta con dos opciones. Una ajustada y otra con margen, con lo que cambia en legalización y en garantía. Si ampliar no te conviene, te lo decimos igual.

4. Obra, legalización y puesta en marcha. Instalamos, actualizamos la documentación y dejamos la app explicada. El plazo lo damos por escrito al cerrar el precio, porque depende de si hay que tramitar documentación nueva.

Preguntas
frecuentes

Si la tuya no está, escríbenos y te la contestamos sin venderte nada.

En el mismo grupo de paneles no es recomendable: los módulos trabajan en serie y uno distinto arrastra a todo el grupo. Si hay sitio en el inversor, lo limpio es poner las nuevas en una entrada independiente. Si no lo hay, se estudia sustituir por módulos equivalentes a los tuyos.

No siempre. Si tu inversor es híbrido y admite la batería, se conecta directo y se conserva todo lo demás. Si no lo es, se añade un inversor de batería que funciona en corriente alterna junto al que ya tienes. Cambiarlo solo tiene sentido si además quieres más potencia en placas.

Primero medir, no comprar. Miramos la producción real por kWp instalado, las sombras que hay ahora y la configuración del inversor. Muchas instalaciones que «producen poco» están bien de potencia y mal de ubicación o de ajuste. Si el problema es ese, ampliar solo añade coste.

La garantía del material que ya tienes no se pierde por ampliar si la obra la hace un instalador autorizado con componentes compatibles, y así lo dejamos por escrito. Con las ayudas es distinto: cada convocatoria tiene sus condiciones, y algunas exigen mantener la instalación sin cambios unos años. Por eso lo revisamos antes de presupuestar.

La obra en sí suele ser de un día. Lo que marca el plazo es la tramitación: si hay que actualizar certificado y registro, el conjunto se va a varias semanas. Te damos la fecha por escrito antes de empezar.

Antes de venderte placas, medimos lo que ya tienes.

Mándanos la pegatina del inversor, la de un panel y tu última factura. Te decimos si ampliar tiene sentido, cuánto cabe y qué hay que legalizar.

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